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domingo, 24 de abril de 2016

Los túneles del tiempo.


Parece que la noticia que se trae a continuación se aleja de la dirección que viene tomando este blog desde sus primeras entradas, sin embargo, dejándonos llevar por todo ese mundo olvidado, oculto, misterioso, etc. que conlleva la visión "romántica" de la arqueología, se trae a la palestra para conocimiento de todos. Inesperadamente, surgió la noticia en una de nuestras queridas redes sociales y, rápidamente, se me encendió la idea de incluirla en el blog. Como se ha dicho, más allá de esa ilusoria idea que puede conllevar aquélla ciencia, pocas conclusiones pueden extraerse de los raíles del metro. Pero el solo hecho de tenerlo bajo nuestros pies y ser, queramos o no, parte de esta gran empresa, despierta en el viajero más curioso un interés mucho más allá de lo personal.




El metro de Madrid, como bien expone el País en su publicación del 24 de abril (Los Tuneles Olvidados del Metro) es un gran macrocosmos con un total de 294 kilómetros de vías por la que millones de madrileños y personas de medio mundo, se mueven a través de la gran flota de trenes que componen esta importante empresa. Un total de 2.318 "grandes gusanos" prestan su servicio, recorriendo todas y cada una de aquéllas vías durante los 365 días del año. "Pero en esta ciudad en la barriga de la gran ciudad, en este guirigay minucioso de hierro, bóvedas y catenarias, existen cuatro tramos por los que los vagones dejaron de circular. Son los túneles olvidados, los huérfanos del subsuelo de Madrid."
El primer tramo es el conocido como "Goya Bis". "En el andén de la línea 2 de Goya, en dirección hacia Cuatro Caminos, una anodina portezuela metálica esconde uno de los secretos más ignotos que albergan las entrañas capitalinas. Una ligera rampa descendente es la primera huella de lo que fue, hasta hace 58 años, esta estación, un atípico ramal de vía única con el que los pasajeros podían llegar hasta Diego de León."


El segundo que expone la mencionada página es el que se encuentra en la estación de Moncloa. Este tramo, un sacopantalón en la jerga de los ingenieros, sirve hoy como aparcamiento y lanzadera. Caben en él hasta seis composiciones que pueden incorporarse a la línea 3 en cualquier momento, sobre todo en hora punta o si hace falta sustituir cualquier unidad averiada.

El tercero, mucho más reconocibles por todos nosotros, son las vías inservibles que se encuentran en la gran estación de Chamartín. Ha día de hoy, se encuentran anegados, incluso han servido como escenario de presentación de automóviles.



Por último, y parece ser el más inquietante de todos, es el que se abre entre nuevos ministerios y Avenida de America. Era la única vía de doble sentido de la rede de metro, pero a día de hoy, este túnel solo se utiliza para transportar material entre las líneas 7 y 10 o para desviar hacia los talleres centrales de Canillejas algún convoy averiado.


Marcos Manzano a 24 de abril de 2016.






domingo, 10 de abril de 2016

Museo Cerralbo



Con motivo de la tercera práctica de la asignatura, fuimos a conocer (para los que no la conocíamos) el Museo/Casa Cerralbo. Un pequeño palacete situado en pleno centro urbano de la capital, junto a la Plaza de España y frente al Templo de Debodh, en la calle de Ventura Rodríguez 17. Un espacio que ya desde sus inicios tuvo la finalidad de servir como hogar, así como espacio contenedor de todas las obras adquiridas por la familia durante sus numerosos viajes alrededor del continente europeo. 

Donado por el propio marqués de Cerralbo a la nación española con la condición de que sus colecciones se mantuviesen “siempre reunidas y sirvan para el estudio de los aficionados a la ciencia y al arte”, es hoy un museo de titularidad estatal y gestión directa del Ministerio de Cultura, dependiente de la Dirección General de Bellas Artes y Bienes Culturales. Está formado por un total de 37 estancias repartidas a partir del zaguán de entrada y el Jardín.

Enrique de Aguilera y Gamboa nacido el 8 de julio de 1845 en Madrid, fue el octavo de trece hermanos y el XVII marqués de Cerralbo, una familia cuyos orígenes precisan remontarse al siglo XVIII. Su educación, desde sus comienzos, se cimentó en la fe y la tradición, aunque pronto comienza a despuntar en él un interés por las Bellas Artes. En 1869 ingresaría en el partido carlista, muestra de ello son las incesantes conexiones que se pueden apreciar en el interior de sus habitaciones. Tras el fallecimiento de su progenitor, hereda una gran cantidad de títulos entre el que destaca el de “marqués de Cerralbo”. 

Su formación universitaria se centra en la Filosofía y Letras y Derecho en la Universidad Central de Madrid. Con 26 años contrae casamiento como Inocencia Serrano y Cerver, aumentando la familia con dos hijos. Es a partir de estos años cuando la familia decide recorrer gran parte del continente para aumentar su propia colección privada. Así visitan Portugal, Francia, Reino Unido, Alemania, Italia, etc. Su gran sensibilidad hacia los restos de las antiguas civilizaciones movió sus pasos en un deseo de búsqueda y conservación constantes. Hechos que le llevaron a dirigir importantes excavaciones arqueológicas en toda la Península y, por consiguiente, a que se le otorgaran una gran cantidad de reconocimientos de carácter nacional e internacional. Finalmente, en 1922, un 27 de agosto, falleció en su palacio, quedando todo a disposición del Museo Arqueológico Nacional, el Museo Nacional de Ciencias Naturales y abriendo la puerta al futura Museo Cerralbo.





Marcos Manzano a 10 de abril de 2016.



lunes, 14 de marzo de 2016

Ven y dime como vives

Conocida por sus grandes obras de temática policíaca, Agatha Mary Clarissa Miller, más conocida como Agatha Christie, nació en Gran Bretaña el 15 de septiembre de 1890 y falleció apenas cuarenta años, el 12 de enero. Dedicó su vida, en su mayoría, a las letras, llegando a publicar un total de 66 novelas de temática policial, 6 de temática romántica, 2 autobiografías, dos libros de poesía y un libro infantil. Además, incluyó en su extensa biografía una serie de obras teatrales, como La Ratonera, e historias cortas. No obstante, destaca en estos momentos, por ser Ven y dime como vives la requerida para este trabajo, su época, poco conocida, que compartió entre Siria e Irak con su segundo marido Max Mallowan. Un período de una intensidad nunca antes vivida por la autora que recoge en algunas de sus obras de manera indirecta o directa, como es el caso de ésta.

Siendo una de las dos autobiografías, la obra, publicada en 1946, responde a las necesidades de dar explicación, casi a modo de diario, de sus trabajos arqueológicos junto a su marido en esos territorios. Una idea que plasmó en el plano debido a la incesante cantidad de veces que era preguntada por estas continuadas estancias. Ella misma lo recoge al principio del libro.

En cuanto al fundamento de la obra en sí, el habitual tratamiento de sus memorias se recoge sin ninguna frivolidad que provoque al lector la idea de estar leyendo una novela. No es el caso, y con insistencia lo trató ello. Por tanto, poco puede decirse en detrimento de ello, el objetivo queda cumplido. No obstante, para un servidor que conectó con esta historia años atrás de forma transversal y casi sin quererlo, llevaba consigo la idea de un cierto sentimiento ilusorio de encontrarse con una narración bonita, capaz de transportar al lector a un recorrido sin precedentes, a través de diferentes avatares, paisajes indescriptibles, etc. Más si cabe si se menciona el elocuente título elegido, Ven y dime como vives, precioso bajo una mirada cariñosa. Sin embargo, la sensación no fue tal. Bajo un lectura lineal, casi sin sobresaltos, se asiste a un desarrollo cargado de una cierta pesadez que solo era salvada por algunos episodios como el gato detectivesco a la caza del ratón, o el impetuoso chofer a en busca de cualquiera que se cruzase por su camino.



Marcos Manzano a 14 de marzo de 2016.

domingo, 13 de marzo de 2016

Ahora o Nunca




“El destino de Abu Simbel está ahora en la balanza. La Unesco ha lanzado un llamamiento de «ahora o nunca» a los 100 Estados Miembros que la componen, pidiéndoles contribuciones voluntarias para salvar a los dos templos colosales de Abu Simbel de una destrucción inevitable al quedar concluida la gran presa de Asuán e inundarlos, sepultándolos bajo sesenta metros de agua.”


Así comienza la publicación que la UNESO realiza en su revista El Correo. Una ventana abierta sobre el mundo en octubre de 1961 sobre la necesidad imperiosa de interceder en la salvaguarda de los templos de Ramses II y Nefertari. Hoy, dos años después de cumplirse medio siglo ya de dicha intervención, se trae a coalición para dar a conocer esta encomiable labor llevada a cabo. Muchas fueron las personas que se adentraron en esta aventura, casi 900, según pública El País en su noticia del 11 de abril de 2014, y de ellas, todavía hoy, quedan testimonios vivos de aquélla obra.


“El de Abu Simbel fue el trabajo más emocionante en el que he participado" Ragnar Fossgaard.


El templo.


El trabajo originario que conllevó la edificación de los templos perduró en el tiempo una veintena de años, aproximadamente. Levantado con el fin de reforzar la religión de los faraones, tras el declive de la civilización egipcio quedó en manos del más profundo abandono del tiempo. Sin embargo, unos 3000 años después, Johann Ludwig Burckhardt se lo encontró enterado casi en su totalidad. Inconveniente que no pudo ser solventado hasta que en 1817, Giovanni Belzoni, amigo de aquél, consiguiese excavar un pequeño acceso al templo. 



El Nilo.


De sobra es sabido ya como desde períodos muy remotos el desbordamiento del Nilo era un fenómeno que se repetía, en mayor o menor medida, anualmente. No obstante, lo impredecible de este hecho provocaba unas constantes pérdidas de cosechas por defecto de abundantes aguas y, por su contra, por el exceso de crecida que muchos años se producía. Ante esto, la medida que se decidió tomar fue la de la construcción de una prese que regulase todas estas inundaciones. Así, en 1899 se inicio una primera presa por parte de los británicos que pronto se mostró demasiado deficiente. Además, cuando en 1946 ralló el límite de su capacidad, se decidió que, en vez de volver a agrandarla como se hizo en 1912, se realizase otra segunda presa ocho kilómetros más arriba del rio, en Asuan. Ésta, además, mantenía la ventaja, junto con la de controlar las crecidas, de garantizar la energía eléctrica a gran parte del país. Sin embargo, tuvo una gran carencia que, por otro lado, no impidió su construcción. Resultado de esto, se formaría un gran lago, el Nasser, que ocultaría bajo sus aguas una importante cantidad de monumentos del antiguo Egipto, entre los que se encontraban los templos de Abu Simbel. 



La Unesco. 


Es ahora, por tanto, cuando la UNESCO tuvo que hacer su aparición para evitar la aparente inmovilidad de las naciones ante este grave problema. Entre las propuestas que finalmente se propusieron, destaca la realizada por William MacQuitty de mantener los monumentos en sus emplazamientos naturales y construir en de redor de ellos una presa que los salvaguardase del agua. Una idea muy bien acogida, ya que al fin y al cabo, era la que mejor se planteaba en términos de conservación. Sin embargo, la carrera contrarreloj a la que se enfrentaba acabó llevando a la necesaria conclusión de intentar salvar cuantos más templos mejor. Muestra de ello, y del agradecimiento egipcio al pueblo español por su colaboración, es la posesión del Templo de Debod.



Abu Simbel.


La suerte que corrieron los templos de Ramsés II se establecieron en junio de 1963, cuando se decidieron seccionar el monumento en grandes bloques para elevarlos, 65 metros en altura y 200 en profundidad, a una posición alejada del agua. Un año más tarde, comenzaron las obras de catalogación, desmontaje, restauración y colocación de cada pieza como si de un gigante puzle se tratase, hasta que en 1968 se completase la gran empresa.



Marcos Manzano a 13 de marzo de 2016.

lunes, 29 de febrero de 2016

Cuestiones de Patrimonio 2. Legislación Vigente.

Llegada la democracia se hace necesaria la creación de una nueva ley en relación al Patrimonio que deje a un lado aquéllas carencias de la anterior. Por ello, el día 25 de junio de 1985 se establece la Ley 16/85 del Patrimonio Histórico Español. Siendo alguna de las novedades la incorporación del término “cultural”, lo que amplía el radio de acción sobre los monumentos y la incorporación de distintos niveles de protección. Sin embargo, la legislación patrimonial no solo se encorseta en ésta, también destaca la utilización de algunas leyes de carácter internacional como el “Convenio de París sobre el Patrimonio Internacional” (1972) o lo expuesto en la “Convención de Granada” (1985), así como 17 leyes de ámbito autonómico y la “Ley de Patrimonio Nacional 23/1982”

Ley16/85.

Nada más nacer, sin embargo, ésta entra en cuarentena. De manera que sigue quedando impune el mal uso de todo el Patrimonio. Pero, a pesar de eso, con el Real Decreto de “Desarrollo Parcial” (R.D. 111/1986) se ponen en marcha algunos aspectos imprescindibles para la salvaguarda patrimonial como:
- Establecimiento de los órganos colegiales.
- La necesidad de que la figura del “Bien de Interés Cultural” sea de uso administrativo.
- Establecimiento de las sanciones y condiciones  para la transmisión y la exportación de los bienes.
Establecimiento de las medidas de fomento de carácter fiscal y tributario.
La “Ley 16/85” aunque tiene 9 títulos y 79 artículos, en realidad puede dividirse en cuatro bloques:
En cuanto a la protección de los bienes: Es indispensable ampliar el marco de protección de los bienes culturales, lo que provoca el surgimiento del “Bien de Interés Cultural”.
Tipos de bienes que pueden ser objeto de declaración: Aunque se recogen categorías que ya se adhirieron en 1933, es ahora cuando se incluyen otros patrimonios como el arqueológico, etnográfico y etnológico, documental y bibliográfico y el industrial, científico y tecnológico.
Medidas de fomento: La defensa del Patrimonio no solo atañe a las administraciones públicas, sino que también es necesario involucrar a la ciudadanía.
Infracciones administrativas y sus sanciones.


Bien de Interés Cultural

Con todo ello, podríamos destacar por su importancia, los nuevos niveles de protección que se crean. Por un lado aparecerán los “No Declarados”, de estos, en los inicios, había un gran número sin declarar pero que deberían disfrutar de las mismas ventajas. En un segundo término estarán los “Bienes Declarados o Inscritos”, un nivel intermedio entre el BIC y el no declarado. Bienes que pasan a ser registrados en un inventario general que, pese a no llegar a ostentar la más alta categoría tienen una serie de obligaciones. Por último estará el propio “Bien de Interés Cultural”, al que se llega a través de la realización de un expediente (y que cualquiera puede hacer), si éste es positivo se declara BIC por medio de un Real Decreto y por último se establecen las medidas de protección. Estas medidas de salvaguarda son:
Un inmueble declarado es inseparable de su entorno. No se podrá proceder a su desplazamiento salvo que resulte imprescindible por causa de fuerza mayor.
No se podrá realizar obras en él sin la autorización expresa de los órganos competentes.
Se prohíbe la colocación de publicidad, cables, antenas y conducciones.
- No se podrán realizar construcciones que alteren su carácter o perturben su colocación.

Patrimonios especiales.

Patrimonio Arqueológico: Es todo aquel patrimonio monumental que se encuentra bajo cota 0 y, por lo tanto, es susceptible de ser investigado a través de la metodología que le es propia, la arqueología. Una práctica que se preocupa más por el contexto arqueológico que por la propia pieza. No obstante, es uno de los patrimonios más complicados de gestionar, ya que el mayor daño que se le puede hacer a un yacimiento es su expolio. Ante ello, se llevan a cabo algunos métodos menos dañinos como la arqueología preventiva
Patrimonio Documental y Bibliográfico: Aunque ambos comparten el material, el papel en su mayoría, se diferencian por ser único, el primero de ellos, y por conservarse al menos dos copias, el segundo. Además, el Documental se conserva en Archivos y el Bibliográfico en Bibliotecas.
Patrimonio Etnológico o Etnográfico: Hace referencia a los bienes muebles e inmuebles que son o han sido expresión relevante de la cultura tradicional del pueblo español. Es un patrimonio que, aunque ha empezado a conservarse, sus métodos todavía no son los adecuados. Sobre todo porque es la propia sociedad la que se desprende de él por el mero hecho evolutivo.

Patrimonio Industrial, científico y tecnológico: Es un patrimonio que se define como aquellos bienes que están relacionados con el proceso de industrialización y el proceso de mecanización. Un apartado cuyo riesgo mayor se encuentra en la urbanización de espacios industriales pero, sobre todo, por la incomprensión social de que sea considerado como patrimonio.





Marcos Manzano, a 29 de febrero de 2016.

lunes, 22 de febrero de 2016

Cuestiones de Patrimonio 1. Hasta la Guerra Civil.

Parece que cada vez que nos encontramos con algo que haga referencia al contexto arqueológico nuestra primera idea siempre es la de esa visión del arqueólogo, medio recostado con su pincel intentado retirar la arena que sepulta una pieza a medio descubrir. Por supuesto, no vamos mal encaminados, pero esto tan solo es la "punta del iceberg". Detrás del plano práctico, que por supuesto no solo se reduce al pico y pala, hay todo un devenir teórico que se ha ido formando a lo largo de la historia con mayor o menor sensibilidad para la perspectiva actual. Por ello, para llegar a tener una idea global de toda esta institucionalización y comprender mejor el surgimiento de lo que ha día de hoy entendemos como Patrimonio Arqueológico, se procede a comentar cual ha sido el devenir de la política patrimonial a partir del siglo XX. No se olvidan aquí todos los pasos, importantísimos si cabe, que desde tiempos remotos se han ido dando a favor de la conservación de todo el acontecer histórico artístico de la Humanidad, pero parece interesante comprender en qué punto se encuentra tal cuestión en la actualidad para poder llegar a una definición total del término. Destacar, por último, que la culminación de este artículo quedará dividido en dos entradas por su gran extensión. Esta primera hará referencia a lo acontecido tanto en el plano internacional como en el nacional hasta la llegada de la Guerra Civil y, por último, se culminará el estudio con el comentario a la legislación vigente de 1985. 


El Comienzo de una Nueva Era.

El siglo XX, por su propio desarrollo histórico, irá planteando toda una serie de nuevos retos que traerán consigo un replanteamiento del concepto que hasta ahora se entendía como “Patrimonio”. Algo que, en realidad, era impensable hasta ahora y, en cierta medida, también en estos comienzos del siglo. En el plano teórico se comenzó a trabajar de manera obsesiva en esta idea, pero la actividad práctica apenas llegaba a poner en funcionamiento toda esta teoría, por lo que irremediablemente, la pérdida de bienes fue muy grande durante estos primeros años.
En esta labor de la salvaguarda patrimonial el primer escalón que nos encontramos son las organizaciones internacionales y tras éstas, las políticas nacionales, que, en esencia, son soberanas sobre cualquier política de conservación.
En cuanto a los documentos internacionales, desde el punto de vista de su concepción, estos pueden dividirse en tres ámbitos según su función:

  •     Jurídicos: son de obligado cumplimiento y destacarán la Carta de Atenas (1931) y la Carta de Venecia (1964). Ambas solo hacen referencia a los monumentos y destacan por sus criterios de intervención en el plano arquitectónico.
  •    Ámbito de actuación: donde destacará la Convención Internacional sobre Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural (París, 1972).
  •     Alcance conceptual: haciendo referencia sobre los monumentos, los conjuntos y el patrimonio cultural.



El Caso Español.


El territorio peninsular, obviamente, irá de la mano de todo lo desarrollado en el plano internacional. Aunque es cierto que hubo momentos en los que se posicionó a la vanguardia de tal empresa o salvaguarda. Ejemplo de ello es el traslado de la Iglesia de San Pedro de la Nave en 1931.
Con la “ley de 1911” se asentarían las bases para la regulación de las excavaciones, ruinas y antigüedades. Sin embargo, ésta no fue muy avanzada para su tiempo, siendo ambigua e incompleta, ya que solo incluye los bienes considerados antiguos antes de la Edad Media. Más interesante será la “Ley de Conservación de Monumentos Históricos y Artísticos” (1915), donde la principal consecuencia es la puesta en marcha de los Catálogos Monumentales. Es ahora por tanto, cuando sale a escena Manuel Gómez Moreno y se instaura lo que a partir de 1985 se conocerá como Bien de Interés Cultural, la categoría de “Monumento Histórico Artístico”. Años más tarde, con el “Decreto Ley de 1926” se hará hincapié en la responsabilidad de los propietarios de monumentos sobre la conservación de los mismos.
Llegada la República, en 1933 se acaba redactando la “Ley de Protección del Tesoro Artístico Nacional”. Una ley que, aun con el apego decimonónico, es muy avanzada, ya que recoge algunas recomendaciones propuestas por la “Carta de Atenas” y es la precursora de la actual, establecida en el 1985. Surgió en el marco constitucional de 1931 cuando se aprueba la Segunda Constitución Española:

“Toda la riqueza artística e histórica del país, sea quien fuere su dueño, constituye tesoro cultural de la Nación y estará bajo la salvaguardia del Estado, que podrá prohibir su exportación y enajenación y decretar las expropiaciones legales que estimare oportunas para su defensa. El Estado organizará un registro de la riqueza artística e histórica, asegurará su celosa custodia y atenderá a su perfecta conservación.
El Estado protegerá también los lugares notables por su belleza natural o por su reconocido valor artístico o histórico.”(Art.45. Cap2)


La ley de 1933 comprende un total de 72 artículos divididos en cinco títulos:

- Inmuebles.
- Excavaciones.
- Objetos Inmuebles.
- Museos.
- Inventarios. 

Sin embargo, pese a ser muy completa, se deja al margen algunas categorías patrimoniales como el Patrimonio Antropológico, Natural, Etnológico, etc. Pero, sobre todo, la mayor carencia reside en que el ámbito de actuación del Estado solo se contempla en aquellos monumentos declarados “histórico-artísticos”, dejando al margen todos los que no lo son. No obstante, a pesar de esto, se levantará con ello toda una estructura de distribución de competencias que aboguen por tal práctica. Así se establecen la “Dirección General de Bellas Artes”, que vigilaba el cumplimiento de la Ley, y la “Junta Superior del Tesoro Artístico”, encargado de llevar a la práctica lo emanado de la ley. Ésta, a su vez, estaba supeditada a la “Dirección General de Bellas Artes”



                   - La Guerra Civil. Documental: Las Cajas Españolas.


Marcos Manzano, a 22 de febrero de 2016.



miércoles, 17 de febrero de 2016

El Museo, Cuna del Conocimiento Contemporáneo.


Video: MAN-Un paseo por la Historia


    ¿Qué mejor manera podría encontrarse para comenzar la asignatura y el comienzo de este blog que la visita a uno de los Museos más interesantes de la ciudad de Madrid? En efecto, tras pocos días del inicio de las clases teóricas, el grupo B1 comenzó sus clases prácticas de los viernes a primera hora de la mañana en el Museo Arqueológico Nacional. Un evento que, aunque con un tiempo más que reducido, sirvió para dar a conocer los aspectos más interesantes de los inicios del coleccionismo en nuestro país. 

No obstante, más allá de comentar lo que dio de sí, como he dicho, esta rápida visita (por la necesidad de volver a la facultad a tiempo para las siguientes prácticas), prefiero centrar la primera entrada en comentar cuál es la mejor manera posible de afrontar una visita a un museo, sea de la categoría que sea. Obviamente, llegar a una valoración universal sobre tal cuestión es imposible, hay tantas opciones como personas y situaciones existan. Pero, por encima de todo, una es la que me parece la más adecuada.

La elección de visitar un museo puede responder a distintas finalidades, podremos encontrarnos personas que buscan desde el reconocimiento físico de una obra hasta las que necesiten un soplo de aire fresco en los días más calurosos del período estival. Y sea cual sea la opción, buena es. No seamos tampoco extremistas ahora y aceptemos por válida cualquier situación que se salga de los límites de la normalidad. Seamos coherentes. Pero es mucho más común de lo que nos pensamos encontrarse esta gran diversidad de comportamientos en todos los museos del mundo. No mencionemos ya si salimos fuera de nuestras fronteras, donde el yo estuve allí domina nuestros movimientos. No obstante, más allá de este plano pasivo del visitante, es el activo el que más fructíferos resultados produce a estos. Llegar ante una obra y saber, en mayor o menor medida, qué se está representando, qué quería plasmar el autor, por qué así y no de otra manera...conlleva una satisfacción directamente proporcional al conocimiento de éste. Casi podríamos citar a esos pensadores clásicos que reconocían en el conocimiento la felicidad de la comunidad. Pues bien, esto es realmente lo que nos ocurre cuando sabemos diferenciar bien lo que tenemos delante, cuando sabemos que ante lo que estamos es nuestra querida Dama de Elche y no la de Baza. Y esto, entiéndase con cualquier ejemplo. Por tanto, en el plano activo que se viene defendiendo ahora, el conocimiento debe primar por encima de todo. Y que mejor ayuda para éste que un libro en el que se recojan todos estos saberes. Si, un libro, olvidémonos de las nuevas tecnologías, tan estúpidamente fáciles de usar que acaban volviendo inútil a su propietario y preocupémonos de adquirir un buen ejemplar donde venga, si no toda, la mayoría de la colección. Cojamos, por ejemplo, el Diccionario de Mitología Griego y Romana de Grimal y presentémonos ante cualquiera de las salas del Museo del Prado. Rápido sabrán reconocer las "Fraguas de Vulcano" como la escultura de Hebe, la "copera" de los dioses olímpicos. Y es que, a la par que fascinante, es la mejor manera de comprender casi ltodo lo que se ve.


Marcos Manzano, a 17 de febrero de 2016.

domingo, 14 de febrero de 2016


Vista aérea de la excavación de Tiermes

Con el fin de completar el trabajo práctico requerido para la asignatura "Historia de la Arqueología y del Coleccionismo de Antigüedades" por la UCM se presenta este blog para comentar aspectos referentes a ésta. Semanalmente, cada uno de los alumnos que conforman este grupo irán subiendo una serie de entradas que podrán ser consultadas en los espacios personales de cada uno. Un trabajo realizado por Andrés Molina López, José María González Pineda, Marcos Manzano Ruiz-Canela y María Álvarez Gómez.